
Luego de 40 años de dar clases, el notario 193 de la Ciudad de México, Pascual Alberto Orozco Garibay, comenzó a percatarse que las nuevas generaciones de alumnos buscaban ideas claras y concretas para aprender, por lo que se planteó escribir un libro más sencillo sobre el Derecho Constitucional.
Así nació “Derecho Constitucional para principiantes”, de Grupo Editorial Tirant lo Blanch, el cual sintetiza la información más importante de la doctrina y las tesis para buscar mayor entendimiento, el cual será presentado este próximo viernes 06 de diciembre, a las 10:30 horas, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).
“Empecé a escribir de esa manera, y con mi querida amiga de Tirant lo Blanc, Ana Treto, le dije el título, y le gustó. La idea era hacer un libro muy accesible, no sólo para estudiantes, sino para abogados que no están familiarizados con el derecho constitucional y para el público en general. Al final de cuentas, la parte esencial de todo el Estado mexicano es nuestra Constitución”, contó el autor.
– ¿Qué ideas clave se plantean en el libro?
Pascual Alberto Orozco Garibay: El libro parte de una premisa muy sencilla, que el Estado mexicano como cualquier Estado tiene cuatro elementos: el elemento humano, el territorio, el orden jurídico y su forma de gobierno.
El Estado mexicano tiene ciudadanos nacionales y extranjeros. Tiene un territorio donde puede ejercer el poder del Estado, donde ejerce sus funciones y está delimitado por tratados, por fronteras.
¿Qué derecho tiene el Estado sobre su territorio? El estado tiene un doble derecho sobre su territorio; lo que es el derecho de propiedad de dominio y lo que es el imperio. El derecho de propiedad y el derecho de crear y aplicar el ordenamiento jurídico.
El Estado tiene una forma de gobierno y tiene un orden jurídico que no es más que la estructura de nuestra Constitución es la que le da todo el proceso de la creación, contenido de la jerarquía de esta.
Y estos cuatro elementos los pasamos a las entidades federativas, el Estado de Jalisco tiene un elemento humano, el territorio, el orden jurídico y su forma de gobierno. Y lo mismo en el municipio.
Es algo diferente al cómo se enseña el Derecho Constitucional, es el punto de vista práctico y didáctico.
-¿Cómo influye su conocimiento notarial en el entendimiento del Derecho Constitucional?
Dentro de la doctrina nos dicen que los notarios somos operadores jurídicos, los notarios aplicamos el ordenamiento jurídico, para saber si una determinada norma la podemos aplicar o no tenemos que ver si es Constitucional o no. Esto me permite el bagaje Constitucional y aterrizarlo al caso concreto.
Por ejemplo, ¿qué derecho tiene un extranjero? Tiene todos los derechos humanos salvo las limitaciones, una de ellas que no puede adquirir propiedad en zona restringida, y eso me lo va a decir el Derecho Constitucional. De allí, la Ley de Inversión Extranjera dice que puede adquirir en zonas restringida pero sólo derechos de fideicomisario. Así lo vamos aterrizando hasta llegar al caso concreto.
Mi experiencia me permite tener esa esa visión global. Como notario tengo que aplicar la ley y a diferencia de los jueces, no tenemos ese control difuso, no podemos dejar de aplicar una norma por ser la inconstitucional o no, pero si al conocer la ley decimos si se puede o no se puede hacer.
-¿Qué aprendizajes podemos encontrar en su libro que no arroja la Inteligencia Artificial (IA)?
La inteligencia artificial como cualquier plataforma me va a dar infinidad de conceptos, fundamentos, artículos. Cuando yo le digo al alumno aquí está la fundamentación ¿puede hacer este asunto sí o no? Allí ya no entra la inteligencia artificial, se le cambia el supuesto y ya no sabe. Este libro tiene ideas muy claras de lo que se debe entender y lo que no se debe entender.
La inteligencia artificial, como toda la tecnología, son herramientas muy importantes y vitales. En mi época teníamos que cargar libros e ir a bibliotecas y ahora es muy rápido desde una computadora, pero ya en casos prácticos y en la vida diaria hay más inteligencia que en la inteligencia artificial.
-Hace poco, con el análisis de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se habló de una posible crisis Constitucional. ¿Cómo podemos entender lo que podía llegar a suceder?
El Derecho Constitucional es la base y estructura de todo nuestro ordenamiento jurídico. En nuestro sistema constitucional está establecida la división de poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial y cada uno tiene facultades muy claras.
El Ejecutivo puede hacer lo expresamente conferido, y en efecto a partir de 1994 la Suprema Corte, como Tribunal Constitucional, es de alguna manera el garante de que todas las normas jurídicas emitidas por el Poder Legislativo -en reglamentos a través del Ejecutivo- cumplan con esa regularidad constitucional. Tiene esa facultad de dejar sin efectos cualquier ley o cualquier norma jurídica y así lo había hecho tradicionalmente.
El problema que se iba a dar es que la Corte dice: Esta reforma es inconstitucional porque violenta todos estos principios constitucionales. Y el Poder Legislativo o el órgano reformador en la Constitución decía: tú no estás facultado para decidir si es o no constitucional.
¿Hasta qué punto un poder constituido puede (el Poder Judicial a través de la Suprema Corte) puede modificar una reforma Constitucional?
Ya desde hace algunos años se había discutido la posibilidad de decretar la inconstitucionalidad de una reforma constitucional y La Corte había dicho si se puede modificar.
Vuelve a leer: Presentarán libro Tratado sobre principios registrales en la FIL.

Te puede interesar: Derecho Constitucional para principiantes, el libro jurídico que no te puedes perder en la FIL Guadalajara.



