Ven positivas las nuevas auditorías integrales del SAT
Especialista indica que este nuevo esquema sustituye las revisiones múltiples por un solo proceso unificado, lo que reduce costos para grandes y pequeños contribuyentes
El pasado 4 de mayo de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) publicó criterios generales que cambian la manera en la que se realizan las auditorías a las empresas, lo cual beneficia tanto a corporativos como a pequeños contribuyentes.
Carlos Pérez Gómez, socio de KPMG Law México y especialista en Controversia en Precios de Transferencia, resaltó que las auditorías múltiples ahora serán integrales y en un mismo ejercicio se van a revisar muchos factores.
“Conceptos como IVA, renta y precios de transferencia estarán muy enfocados en los aspectos de fondo. También se privilegia la búsqueda de maneras pragmáticas para resolver el tema documental y el de materialidad, como lo señala la autoridad, al sustentar la información del contribuyente con muestras estadísticas”, indicó Pérez Gómez.
De acuerdo con el especialista, quien tiene más de 20 años de experiencia en servicios de asesoría fiscal, esto ayudará a minimizar el costo administrativo que las empresas enfrentan cuando son auditadas.
“Esto no quiere decir que no van a existir auditorías por múltiples años o ejercicios, sino que esta posibilidad queda abierta, pero en un solo ejercicio de fiscalización o auditoría”, acotó el asesor.
¿Cómo deben prepararse las empresas?
Carlos Pérez Gómez explicó que las organizaciones pueden aprovechar esta oportunidad para fortalecer su estrategia tanto fiscal como financiera, focalizando sus esfuerzos en las áreas de mayor riesgo y reforzando los aspectos sustantivos.
“Se deben ofrecer estas muestras que señala la autoridad para poder comunicar la situación contable y financiera de la empresa; es decir, sobre una base de realismo y no sobre una base de obligar a lo imposible a los contribuyentes”.
El especialista recordó que las compañías trabajan con sistemas ERP (Enterprise Resource Planning, por sus siglas en inglés, o Planificación de Recursos Empresariales) que manejan la contabilidad, y que la idea es que la autoridad conozca cómo se organiza la contabilidad de la empresa para que pueda brindar información de manera práctica, eficiente y realista. Asimismo, se busca que la autoridad esté lista para recibir los datos de esa forma, sin obligarlos a presentar cada una de las facturas o evidencias.
Para ello, las empresas pueden prepararse mejor en las áreas de mayor controversia a las que las autoridades prestan especial atención, como el tema del margen de rentabilidad.
“Una caída en la rentabilidad o la presencia de pérdidas generan ciertos focos de atención para la autoridad; ante esto, los contribuyentes y las empresas pueden preparar una argumentación adecuada sobre la situación real que está viviendo la empresa”, sugirió el asesor.
Pérez Gómez agregó que, en este tipo de temas técnicos y complejos, los asesores son intermediarios adecuados para lograr un diálogo efectivo y tener bien preparada la información.
“También cabe mencionar las tasas efectivas de impuestos que la autoridad ya tiene publicando desde hace algunos años; esta es una herramienta con la cual las empresas pueden ver si se encuentran por arriba o por debajo del umbral que la autoridad plantea para su sector económico específico”.
El socio de KPMG Law México puntualizó que, si bien estos lineamientos nacen de la Administración General de Grandes Contribuyentes, están dirigidos a todos en general.
Respetarán la no retroactividad
El punto quinto del acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) menciona que las auditorías observarán el principio de no retroactividad en la aplicación de los criterios de revisión, en términos de las disposiciones fiscales aplicables, así como el respeto a los plazos de caducidad en el ejercicio de las facultades de comprobación.
Carlos Pérez Gómez dijo que, aunque este punto ya se encontraba en las leyes, se refuerza la esencia de que, al abrir auditorías de varios ejercicios en un mismo acto de autoridad, se cuidará que la norma sea progresiva.
“Si hay una norma novedosa, se cuidará que no genere una injusticia para los contribuyentes en términos de aplicación o interpretación de la norma fiscal”, finalizó.
PARA SABER
Los nuevos criterios se apoyan en tres pilares estratégicos:
- Orientar a las y los auditores del SAT: Definir reglas claras para que las autoridades actúen bajo criterios alineados.
- Impulsar la inversión: Ofrecer eficiencia administrativa para que las empresas operen con certidumbre.
- Unificar posturas y su aplicación.



