Buscan concluir la agonía del SIAPA con negocio
La satisfacción con el servicio de agua potable en Jalisco cayó del 63.9% al 45.1%, lo que significa la peor reducción a nivel nacional según el INEGI
Lo lograron: Los gobiernos de Movimiento Ciudadano (MC) hicieron que Jalisco tuviera el mayor decremento de satisfacción de agua potable en todo el país. Según el INEGI, de tener 63.9% de satisfacción en el año 2015 con este servicio público, pasó a 45.1% en 2025, ninguna entidad en México tuvo un descenso más amplio en el mismo periodo.
Como se ha indicado en columnas y notas anteriores, las omisiones y crisis que ha tenido el SIAPA y el abastecimiento de agua potable y alcantarillado en la ciudad, parecen intencionadas maquiavélicamente por los gobiernos de MC y las élites empresariales en búsqueda de forzar una solución que les convenga económicamente; sin embargo, el plano político puede representar su mayor obstáculo.
Justamente en el año 2015, Enrique Alfaro ganó la alcaldía de Guadalajara, y de allí la marea naranja se fue adueñando de los gobiernos municipales, el congreso local y eventualmente la gubernatura en 2018. Han sido más de 11 años de continuidad de gobierno durante los cuales tuvieron oportunidad de prevenir la crisis hídrica actual, pero claramente la provocaron por obra u omisión.
Sistema de potabilización de agua a tope
Una de las razones de la mala calidad del agua en las casas del Área Metropolitana de Guadalajara, que el propio gobierno reconoce, es la antigüedad de las plantas de tratamiento y su saturación.
Un dato revelador más es la saturación en plantas potabilizadoras. En el año 2015 había 42 plantas con una capacidad de potabilizar 16 mil 281 litros por segundo, y su uso llegaba casi al 100% ya que potabilizaban 12 mil 281 litros por segundo. Y el dato más reciente de 2025 indica que aunque hay 54 plantas en operación que pueden potabilizar hasta 18 mil 650 litros por segundo, actualmente están saturadas porque potabilizan 17 mil 706 litros. Esto significa que Jalisco tiene sus plantas al 94.9% de su capacidad; es decir al borde del colapso, mientras que el promedio nacional es del 72.9 por ciento.
Cuenta regresiva para finiquitar los últimos negocios
Como claramente el gobernador Pablo Lemus indicó en una entrevista en Notisistema, la principal táctica para, supuestamente, resolver de fondo el problema del agua en Guadalajara es un modelo de gestión CMRO (Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación), similar a una concesión donde, según explicó, hay límites de rendimientos a los que las empresas asignadas pueden aspirar.
Este modelo ha sido utilizado principalmente para obras carreteras por el Gobierno Federal: proyectos autofinanciables, con contratos de corto o mediano plazo, donde el sector privado participa en la inversión y asume riesgos, y los pagos que se le hacen están sujetos al cumplimiento de los estándares de desempeño.
La validación del CMRO para el SIAPA corresponde al Congreso del Estado, donde se requiere el voto de las dos terceras partes de los y las diputadas presentes (el quórum se forma con la presencia de más de la mitad). La bancada de MC junto con su aliado el PAN suman 16 diputados, que representan los votos seguros a favor de cualquier iniciativa del gobernador Lemus, pero requieren al menos 26 votos en total.
Por lo tanto, un factor determinante es la negociación para conseguir los votos necesarios antes de las vísperas de las próximas elecciones en 2027, ya que encuestas y sondeos reafirman el crecimiento de su principal rival Morena para conseguir más escaños en el Congreso del Estado y también alcaldías metropolitanas. El momento para aprobar las medidas que convienen a MC y sus aliados empresariales es ahora.
Esa es una de las razones por las cuales, el discurso emecista se ha centrado en exigir colaboración al gobierno federal y atribuirle responsabilidad, porque remitirse a los gobiernos pasados, del mismo MC, no conviene electoralmente. Mientras, el futuro pinta más guinda que naranja, por lo que las medidas para concretar los últimos negocios parecen desesperadas.



