Experto en todoOpinión

¿Qué tan pacífico es Jalisco?

¿Qué se necesita para que Jalisco sea una entidad pacífica? Saúl Justino Prieto hace análisis al respecto

Cuando Pablo Lemus prometió pacificar Teocaltiche en mes y medio, banalizó la complejidad que implica instaurar la paz en un territorio. La paz no se da por decreto y depende de varios factores sociales, políticos y culturales.

Históricamente la paz ha sido asociada con la ausencia de guerra; es decir, se suele asumir que un territorio sin guerra está en paz. Bajo ese supuesto, en Israel, Palestina e Irán no hay paz porque se tiene un conflicto bélico, y en México “sí hay paz”, una afirmación fácil de rebatir simplemente basado en los niveles de violencia que se viven desde hace décadas

NOTA RELACIONADA: Jalisco, el anti ejemplo de paz a nivel mundial.

Uno de los diagnósticos más robustos de paz y violencia en Jalisco lo aporta el Institute For Economics & Peace (IEP), analizado en otra columna de Experto en Todo, posicionó a Jalisco por debajo del promedio de paz de todo el país. El IEP considera ocho indicadores principales que resultan reveladores cuando se contextualizan con datos de la situación actual de Jalisco. 

  • 1. Gobiernos que funcionen bien y defiendan el estado de derecho. Jalisco está por debajo del promedio nacional en 10 de los 19 temas que documenta el INEGI para medir la calidad gubernamental. Presenta los niveles más bajos de satisfacción en aspectos como carreteras y caminos sin cuota, policía y condiciones de calles y avenidas, pero se suman otros temas con deficiencias como alumbrado público, parques y jardines públicos, servicios de salud, agua potable o recolección de basura.
  • 2. Entorno empresarial sólido. El IMCO publica un índice anual para evaluar las fortalezas y debilidades de las entidades durante la implementación de políticas públicas para atraer, generar y retener talento e inversión. Jalisco ocupa la posición 10 a nivel nacional. Presume su diversificación económica, pero padece por la inseguridad. 
  • 3. Distribución equitativa de los recursos. Los municipios de Jalisco tienen una calificación promedio de desigualdad de 13, en un rango de 0 a 100, según el Atlas de la Desigualdad del IIEG. Este índice calcula la distancia entre quienes tienen más o menos acceso a educación, empleo, servicios públicos y privados, entre otros. Entre más baja la calificación, existe una menor desigualdad, sin embargo, hay algunos municipios como Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá que tienen una calificación de hasta 100, 90.56 y 80.85, respectivamente. 
  • 4. Aceptación de los derechos de todas las personas. Durante 2024, la CEDHJ recibió un total de 2 mil 976 quejas de violaciones a los derechos humanos, una disminución de 2.3% respecto al año anterior. 2020 fue el año con el mayor número de quejas recibidas durante los últimos 5 años, con un total de 9 mil 627; seguido del año 2022, con 8 mil 313 quejas, informa el IIEG.
  • 5. Relaciones vecinales pacíficas. El IIEG documenta que 48.9% de los encuestados en el Área Metropolitana de Guadalajara experimentaron algún tipo de conflicto o enfrentamiento en su vida diaria con sus vecinos durante el primer trimestre de 2025. 
  • 6. Libre circulación de la información. El Reuters Institute Digital News Report 2025 indica que el consumo de noticias ha decrecido considerablemente, sobre todo en prensa y televisión. Las redes sociales dominan la preferencia informativa a pesar de sus cuestionables prácticas de alienación y sesgos. Reuters documenta que ha decrecido la confianza en las noticias de 49% en 2017 a 35% en 2025. 
  • 7. Altos niveles de capital humano y productividad. En 2024, 2.1% de la población económicamente activa no tenía empleo, de acuerdo con datos de MIDE Jalisco, pero 46.94% de la población ocupada tiene un empleo informal, por lo cual no tiene seguridad laboral. 
  • 8. Bajos niveles de corrupción. Hasta un 83.1% de los encuestados por el INEGI consideró frecuente la corrupción y 14% la experimentó al realizar trámites, pagos, solicitudes de servicios, o al tener contacto con alguna persona servidora pública. En Jalisco, el 82.5% tiene una percepción de que la corrupción es frecuente. 

Con este breve contexto de cada uno de los indicadores, se aprecia cómo Jalisco está a la mitad de la distancia o más de un entorno pacífico. La mayoría de los indicadores tienen bases en cuestiones económicas y varias de ellas son lejanas al entorno cotidiano. Aunque existen otras formas de concebir la paz

Una de ellas es la paz positiva, que superó los límites de la ausencia de guerra, para analizar las manifestaciones de violencia entendida como los daños a la integridad física de las personas, y así construir entornos de paz basada en la justicia, valores positivos y satisfacción de las necesidades básicas como la libertad o el bienestar. Un entorno de este tipo se percibe utópico. 

Por ello, la paz más apta para la vida cotidiana es la “paz imperfecta” que el académico Francisco A. Muñoz, del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada, dejó hace algunos años. La concibe como un o proceso inacabado inmerso en la incertidumbre de la complejidad.

TE PUEDE INTERESAR: Prohibición de los corridos tumbados.

La paz imperfecta se construye desde los conflictos que detonan la violencia, no busca erradicarlos, ya que la construcción de una paz imperfecta se basa en la regulación pacífica de los conflictos, donde se opta por facilitar la satisfacción de las necesidades de todos sin necesidad de incurrir en violencias o agresiones. 

De esta manera, se tiene un panorama más certero del largo camino por andar para alcanzar la paz en Jalisco. El cumplimiento de todos los indicadores de la paz positiva del IEP, satisfacen las necesidades económicas, de pocos, en detrimento de la satisfacción de muchos. Mientras, la paz imperfecta impacta el día a día con todos los conflictos que existen, es un parámetro que nos puede responder si hay paz en nuestra vida más allá de discursos políticos o económicos. 

Saúl Justino Prieto Mendoza

Me especializo en el mundo del UX Design y medios de comunicación digitales. Me encanta innovar y reinventar las formas de transmisión y de conexión con usuarios y la audiencia. Soy doctorante en Gestión de Paz y Prevención de Violencias por la Universidad de Guadalajara, lo cual me ha pemitido observar el fondo de problemas sociales vigentes.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba