Rechazo a las 40 horas laborales es perpetuar la precarización
Saúl Justino Prieto explica los beneficios que tendría para trabajadores y empresarios reducir la jornada laboral en México
La iniciativa para reducir la jornada laboral obligatoria de 48 a 40 horas tiene beneficios claros para los trabajadores, la mano de obra que sostiene la economía; sin embargo, ha provocado inconformidades de esas élites que buscan perpetuar la precarización y el control de sus empleados.
Investigadores del Instituto Politécnico Nacional recopilaron diversas perspectivas de la precarización para acordar que es una condición que debilita los vínculos sociales de integración y protección social, es decir al deterioro de las condiciones laborales, donde el trabajador queda desprotegido ante las leyes.
Entre los factores que perpetúan la precarización laboral están la falta de un contrato por tiempo definido, degradación de las condiciones de trabajo, niveles salariales por debajo del mínimo necesario para tener una vida digna, reducción de prestaciones o flexibilización laboral determinada por la reducción de costos y no por la satisfacción de los empleados.
Actualmente, varias propuestas de reforma buscan implementar la reducción de la jornada de forma inmediata y otras de forma escalonada a través del tiempo o en distintos tamaños de empresas, pero las negociaciones al interior de los grupos parlamentarios y al exterior con grupos de empresarios y sindicatos se mantienen.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) realizó la recomendación de reducir la jornada desde hace décadas porque este cambio es una tendencia mundial que se ha implementado con éxito en varios países.
Francia tiene un modelo en el que el Estado regula las horas de trabajo, y desde el 2000 redujo la jornada de trabajo a 35 horas a la semana, como promedio, la menor entre los países desarrollados. O en Chile se legisló desde 2001 una reducción de 48 a 45 horas a la semana y su implementación se extendió hasta 2005, lo cual no impactó ni el empleo ni los salarios.
Actualmente México ocupa el lugar 35 de 170 países en el ranking de horas promedio trabajadas por semana, con 43.72, la segunda cantidad más alta de toda Latinoamérica solamente detrás de Colombia; mientras en el plano de productividad definida como el Producto Interno Bruto producido por los empleados en su tiempo de trabajo, México ocupa el lugar 91 de 170 países.
Beneficios de la reducción de jornada laboral
Lonnie Golden, profesora en Economía de la Universidad Penn State, realizó un amplio informe para la OIT, en el cual comprueba cómo la implementación de horarios de trabajo flexibles centrados en los empleados, atacan los factores que perpetúan la precarización y benefician a empleados y a empresarios. Entre los beneficios para los empresarios destacan:
- El horario preferido por los empleados aumenta la asistencia y la puntualidad, por lo que decrece el costo de sustitución del personal y de la cobertura de vacantes de empleo.
- La discrecionalidad de los empleados sobre sus propios horarios de trabajo mejora el rendimiento laboral diario y su rendimiento.
- Mejora la calidad de la vida laboral de los empleados.
- Eficiencia en los costos empresariales como gasto en servicios públicos.
Mientras que los beneficios para los empleados radican en los siguientes puntos:
- Mejor conciliación entre trabajo y vida personal
- Mejor organización de compromisos personales y familiares.
- Disminuyen los conflictos entre la vida laboral y personal.
- Aumenta la productividad porque se optimiza el uso de su tiempo y se tienen menos distracciones.
- Mayor retención de talento.
- Menos fatiga y estrés laboral porque las jornadas más cortas o flexibles reducen la posibilidad de sufrir agotamiento y estrés crónico.
- Mejora la concentración, la creatividad y la capacidad de tomar decisiones dentro del trabajo.
Por ello vale la pena recordar, como cada 1 de mayo, Día del Trabajo, los pendientes en el rubro laboral, y la protección y defensa de quienes sostenemos la economía siempre será una prioridad.



