Hagamos un ejercicio de no ficción sobre el uso de la tarjeta única “Al Estilo Jalisco” que promueve el gobernador Pablo Lemus. Solo de esta manera se puede entender el uso de la demagogia y realidad alterada en la que viven quienes gobiernan a Jalisco y sus municipios como si fuera una empresa.
Muy pocas personas en México pueden viajar al extranjero
Pablo Lemus declaró que con la tarjeta única “Al Estilo Jalisco”, principalmente dirigida para el abono de pasajes gratuitos o con descuento de transporte público, se podría hasta comprar un café en Nueva York. El desatino de la afirmación para la población que gobierna se refleja en que solo 4.8 de cada 100 mexicanos, en promedio, viajó y se hospedó en el extranjero cada mes, según cifras del INEGI.
Por lo que el atractivo solo podría aplicar un grupo de personas mínimo, sin preocupación por el incremento de la tarifa de transporte público ya que, probablemente, siquiera lo utilizan.
Para contrarrestar la crítica de la “extrema izquierda”, según declaró el mismo gobernador Lemus, dijo que regalaría 3 vuelos redondos a Nueva York, que en promedio tienen un costo ahora de entre 6 mil a 10 mil pesos.
Para una persona que busca un apoyo para pagar el transporte público parece, al menos, frívolo. Porque en el 80% de los hogares en México (compuestos por 3.4 personas en promedio) ingresa menos dinero que la media nacional: 27 mil 307 pesos, por lo tanto, pagar el resto de los viáticos del viaje se vuelve imposible para alguien que gana 8 mil 031 pesos mensuales o menos.
Pero para una persona como Lemus y sus allegados significa gastar lo que tiene en la cartera, porque los ingresos promedio del 10% de los hogares que más ingresos mensuales tienen es de 78 mil 699 pesos.
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Gobernantes que administran servicios pero no los usan
La asociación del uso de la tarjeta única dirigida para el uso de transporte público con un viaje al extranjero es paradójico, considerando solo existe una ruta de transporte público que conecta al aeropuerto con la ciudad que, ni siquiera, tiene permitido circular por la calle principal de llegadas y salidas, debido a monopolización de taxistas del GAP que manejan precios de traslados exagerados a quienes deben llegar o salir del aeropuerto de Guadalajara.
A esto se suma la postura clara del gobernador Lemus para desacreditar la estatización de los servicios públicos, diciendo que “cada vez que el Estado quiere hacer lo que hace bien la iniciativa privada, siempre sale mal”.
Cuando de por medio están impuestos y aportaciones tributarias de ciudadanos que, en lugar de ser utilizados para garantizar la calidad de los servicios públicos, son usados como un fondo de inversión para generar ganancias a empresarios y a la iniciativa privada de donde proviene Pablo Lemus.
Apoyos sociales condicionados por negocios privados
Condicionar el acceso a un programa social a adquirir una tarjeta de débito apesta a un negocio de compadrazgo. Mantener la tarjeta inteligente anterior no daba réditos para ninguna empresa, por lo que el foco de negocio, como los gobiernos procedentes de Movimiento Ciudadano han visto a la administración pública, era claro.
Una revisión de los contratos realizada por NTR Guadalajara, constató que por cada tarjeta expedida por Broxel, la empresa asignada para la bancarización de los beneficiados del programa, costará 5.45 pesos mensuales al gobierno de Jalisco, o a nosotros los ciudadanos.
Entre las comisiones por el uso destacan:
- Reposición de tarjeta: 150 pesos.
- Depósitos en tiendas de conveniencia: hasta 17 pesos.
- Transferencias bancarias SPEI: 8 pesos.
- Pago de servicios: hasta 8 pesos.
El clasismo del CEO del Gobierno de Jalisco
A diferencia de épocas recientes en que la clase política se caracterizaba por su despotismo e indiferencia, a la actual se le ha añadido la cualidad del clasismo y cinismo.
Gobiernan personas que han vivido en una realidad privilegiada que muy pocas pueden experimentar. Desde ese estrato socioeconómico acomodado, les parece fácil experimentar lo que a otros estratos padecen (de más a menos), pero desde la otra perspectiva (de menos a más) es mucho más difícil alcanzar el nivel de vida pudiente: Hasta 81% de los mexicanos que nacen en los hogares más pobres, se quedan en esa situación.
Más allá de la declaración desorbitada del gobernado Lemus y la clara cortina de humo que quiere generar para ocultar la crítica y discusión sobre él que se ha dado en días recientes en redes sociales, los interlineados de sus dichos revelan más de su forma de gobernar “Al estilo Jalisco”.



