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El asesinato de Carlos Manzo y el uso político de la violencia

Saúl Justino Prieto analiza que detractores y seguidores aprovechan el asesinato del político para sacar ventaja política

La convocatoria para la megamarcha de este 15 de noviembre contra el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, y en repudio del asesinato del alcalde de Uruapan Carlos Manzo, está cargada de un uso político de la violencia de todos los frentes.

La violencia se ha convertido en el medio predilecto para obtener poder. Se utiliza a nivel discursivo, instrumental y a conveniencia; sin embargo, tal como marcan teóricas y filósofas clave como Hannah Arendt, el poder no necesariamente tiene en la violencia su medio ideal para conseguirla.

El poder se debería perfilar como un medio para el bienestar de una nación, pero en este contexto, la violencia es una forma para legitimar el poder.

Carlos Manzo y su intento fallido de conseguir la paz

Como alcalde de Uruapan, Carlos Manzo se enfrentó a la cuarta percepción de inseguridad más alta del país, con 89.5%, y con tendencia a seguir incrementando. Aún así, en entrevistas:

  • Hacía referencia clara a las complicidades entre grupos del crimen organizado y gobernantes.
  • Decía no tener miedo a ser agredido y hasta asesinado.
  • Promovía que con los delincuentes no se debía tener ninguna consideración.· Prometió dejar la política si se lograba la paz mediante abrazos y no balazos, en clara referencia crítica hacia la política promovida desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

La priorización del enfrentamiento violento y directo a grupos que utilizan una violencia exacerbada, por obviedad, generará más violencia: discursos como el de Carlos Manzo, sólo provocan un incremento de las agresiones, que tienen consecuencias más fuertes cuando se relacionan con el poder.

A través de la violencia se puede arrebatar cualquier poder, explica Arendt, sobre todo cuando su legitimidad (adquirida con el paso del tiempo pasado) es cuestionada. En el caso del alcalde Manzo, se enfrentó discursivamente al poder fáctico representado por el crimen organizado, el cual posee poca o nula legitimidad. 

Y en contraparte, Manzo llegó a la alcaldía con una legitimidad electoral, ya que ganó con más del 66% de los votos, en cierto grado, esto puede explicar la indignación generada, por lo menos la orgánica y espontánea, no la grillera y propagandística.

Por otro lado, la afrenta directa y el lenguaje violento de Carlos Manzo trató de justificarse en un fin muy lejano en el futuro, por lo que su justificación violenta pierde validez, en palabras de Arendt; un ejemplo de violencia justificada es la defensa propia ante una agresión directa, y una injustificada se da cuando la violencia como medio es más costosa que el fin que persigue, especialmente cuando la iniciativa proviene de un gobernante.

Además de su discurso injustificado, la carrera política de Manzo pintaba para ser la de cualquier otro político de cepa:

  • Estudió la Licenciatura en Ciencias Políticas y Gestión Pública por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).
  • Hasta 2017 fue coordinador de delegaciones federales en Negocios Td2 Universal, una empresa inhabilitada en 2019 por estar inmiscuida en hechos de corrupción y subcontratación ilegal durante la presidencia de Enrique Peña Nieto.
  • En 2021 ganó la diputación federal por Morena. En la LXV legislatura presentó sólo una iniciativa para sancionar de un año a cuatro años de prisión o de 180 a 360 días multa y decomiso al que detone arma de fuego apuntando al aire sin justificación, misma que fue desechada.
  • Sus participaciones en el pleno ya revelaban una búsqueda de proyección y posicionamiento político para conseguir un puesto político en Michoacán; por ejemplo, en 2021 exigió una investigación por un supuesto robo de 12 millones de pesos en la Tesorería del municipio.
  • En 2022 denunció que en Michoacán no se respetan las libertades, sobre todo en la región de Tierra Caliente, y que los intereses fácticos tratan de aprobar medidas que lastiman y laceran a los ciudadanos más vulnerables. Ese mismo año expuso que su vida estaba en peligro, ya que acudieron a un retén de la policía estatal, en Uruapan, donde fue detenido por policías sin uniforme y lo agredieron físicamente.
  • En 2024 denunció una agresión que sufrió por elementos de la guardia civil del Estado de Michoacán, quienes supuestamente extorsionaban a una madre con su hija por elementos encapuchados. De hecho, recibió el apoyo de otros diputados de su entonces partido, como Gerardo Fernández Noroña, quien solicitó al gobernador Ramírez Bedolla, también de Morena, respetar el fuero constitucional de los diputados. A pesar de esto, en -al menos una ocasión- Manzo felicitó por su gestión al actual gobernador Ramírez Bedolla.
  • El padre de Carlos Manzo, Juan Manzo Ceja, fue activista, políticamente afín al PAN y posteriormente en el PRD. Durante la década de los 90 denunció varios fraudes electorales en Uruapan que históricamente favorecieron al PRI.
  • Después de terminar su periodo como legislador, Carlos Manzo se independizó de los partidos y generó su “Movimiento del Sombrero” con el cual ganó la alcaldía de Uruapan con el 66% de los votos y, además, llevó Guadalupe Araceli Mendoza Arias (quien antes había perdido en su intento por ser diputada por el Partido Verde) a ser la única candidata independiente, a nivel nacional, que ganó un escaño en el Congreso de la Unión en las recientes elecciones del 2 de junio. El Movimiento del Sombrero basó su identidad en las autodefensas que surgieron del combate armado de agricultores y ganaderos contra grupos criminales. Ahora, políticos y aspirantes a serlo lo han adoptado de forma oportunista.

El asesinato de Manzo generó una polarización propagandística que lo acusaba de ultraderechista, de un lado, y del otro de un mártir que lo erigía como un ejemplo a seguir; ambas posturas son obviamente falsables, porque tanto el oficialismo y la oposición, se han encontrado en posiciones de poder desde las que acusan a su contrario de la crisis. La autocrítica y la verdad pasan a segundo plano.Valdrá la pena explorar una comunicación neutral, legítima, justificada y sanadora para todos los frentes, víctimas, beneficiados y oportunistas; de otra forma se seguirán sumando los casos como el de Manzo y el resto de personas en México.

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Saúl Justino Prieto Mendoza

Me especializo en el mundo del UX Design y medios de comunicación digitales. Me encanta innovar y reinventar las formas de transmisión y de conexión con usuarios y la audiencia. Soy doctorante en Gestión de Paz y Prevención de Violencias por la Universidad de Guadalajara, lo cual me ha pemitido observar el fondo de problemas sociales vigentes.

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