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La paz tras el abatimiento de “El Mencho” 

En Experto en Todo proponemos tres estrategias que pueden ayudar a que Jalisco sea una entidad donde realmente exista la paz

Con el abatimiento del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera “El Mencho” ¿hay o habrá paz? La respuesta corta es no, la respuesta más amplia abarca una escala de grises de estrategias e intervenciones preventivas que pueden ser reforzadas o desencadenadas por el operativo táctico y reactivo del 22 de febrero, y que realmente puede encaminar hacia cierto grado de paz.

Estrategia 1: Reducción de delitos y percepción de inseguridad

Además del narcotráfico, el crimen organizado se sostiene de diversos delitos que no se acabaron con el abatimiento de “El Mencho”. Las extorsiones, el lavado de dinero, los robos, tráfico de armas y personas o fraudes continúan, entre otras razones, porque son parte de una economía informal que termina en la formal.

Por ejemplo, el dinero producido por el cobro de piso a negocios que es utilizado por los criminales para comprar productos de la canasta básica en un mercado. A gran escala, la influencia económica del crimen organizado es aún mayor.

Como he compartido en otras ediciones de Experto en Todo, la delincuencia organizada genera 870 mil millones de dólares por año, 486 veces el Producto Interno Bruto de México (PIB) y los grupos criminales en México sumaban entre 160 mil y 185 mil miembros; particularmente el CJNG cuenta con 31 mil integrantes.

Además, se espera que delitos de alto impacto que tienen una influencia mayor en la percepción de inseguridad, como los homicidios, se incrementen ante la división del cártel provocada por la falta de un liderazgo o de una sucesión del mando natural por parentesco. La mayoría de los homicidios se asocian al crimen organizado. Un análisis del Institute for Economics & Peace indica que en 2007 los homicidios atribuidos a estos grupos eran de 3 mil, y para 2024 aumentó a 18 mil, y la tendencia va en incremento.

Ahora que la paz narca fue intervenida, no existen garantías de gobiernos de los tres niveles, ni políticas públicas que ocupen el vacío que existirá, sobre todo, en las poblaciones rurales, lejos de las ciudades.

Estrategia 2: Garantizar las necesidades básicas para la paz

Mientras no se garanticen necesidades básicas relacionadas a la paz, no será posible establecerla. Y los medios para lograrlo son preventivos en su mayoría, no sólo reactivos. 
Johan Galtung desglosa las necesidades básicas que, al ser violentadas, alejan la paz:

  • Supervivencia, directamente relacionada a la integridad física y la vida.
  • Bienestar, sufrimiento o falta de salud.
  • Identidad o representación, relacionada a la alienación.
  • Libertad, relacionada a la represión.

Es clara cómo cada una fue violentada el 22 de febrero pasado en varios niveles.

Estrategia 3: La importancia de la memoria

De todas las medidas para establecer la paz, por lo menos en la percepción, destaco la memoria, relacionada con la necesidad de identidad. Para hacerlo retomo 3 muestras de memoria que se originan de una de las naciones más afectadas por la guerra y la violencia: Alemania. 

En Berlín existen monumentos, edificios e instalaciones artísticas que mantienen presentes las atrocidades sucedidas durante las guerras del siglo XX, como un recuerdo para que las generaciones futuras no lo vuelvan a repetir:

En el edificio de la Nueva Guardia o Neue Wache se encuentra la escultura “Madre con hijo muerto (Mutter mit totem Sohn)”, de la artista Käthe Kollwitz, cuyo hijo murió durante la primera guerra mundial. Debajo de la escultura, está enterrado un soldado fallecido durante la guerra. 

Uno de los detalles más estremecedores es que encima de la escultura existe un óculo, el cual deja que la luz, el sol, la lluvia y la nieve caigan sobre la madre, representando la desprotección que vivieron miles de personas durante la guerra hasta las más indefensas y vulnerables.

Una más es la escultura subterránea de Micha Ullman en Bebelplatz: una biblioteca vacía que mantiene la memoria del incendio de cerca de 20 mil libros incendiados en 1933 por la Unión Nacionalsocialista de Estudiantes Alemanes y sus profesores, debido a que los consideraban «contra el espíritu no alemán”, y porque estaban: «¡Contra la decadencia y el deterioro moral! ¡Por la disciplina y la moralidad en la familia y en el Estado!”.

Uno más es el monumento a los judíos asesinados en Europa, un conjunto de 2 mil 710 estelas de diferentes alturas creadas por el arquitecto Peter Eisenman, e inauguradas en 1999, a poca distancia de la Puerta de Brandemburgo.

Valgan estos tres ejemplos para apreciar cómo en México y Jalisco, la memoria siempre busca descartarse. Tanto desde el aparato del Estado como los medios de comunicación adscritos a la línea y sometidos al presupuesto gubernamental, priorizan el olvido de los eventos de violencia. Falta con revisar portadas de medios impresos u opiniones de analistas para apreciar la desvalorización de la memoria. 

El ejemplo más claro es la tensión relacionada a la posibilidad de la cancelación de la Copa del Mundo de la FIFA en México y particularmente en Guadalajara, o el aplazamiento y posible cancelación del Mundial de Clavados.

Con tal de sostener ese nivel de negocio, se apuesta al olvido de la crisis social que encontró su punto más álgido el 22 de febrero, y dominan los llamados y exhortos a “hablar de lo bueno” o “dejar atrás esos episodios por el bien de Jalisco”.

Los gobiernos de Jalisco S.A., de C.V., procedentes de Movimiento Ciudadano, ya han demostrado su apelación al olvido. 

De no haber sido por protestas y valentía de artistas, asociaciones y colectivas, los pocos símbolos de memoria que existen hubieran sido borrados, como: 

  • La antimonumenta ubicada en el Paseo Alcalde que mantiene a la vista la conciencia sobre violencia contra las mujeres. 
  • La estatua de Fray Antonio Alcalde, en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, diseñada por Alfredo López Casanova. La cual sostiene un libro con la leyenda «No somos 3 somos todxs», “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” en referencia al asesinato de tres estudiantes de cine desaparecidos el 19 de marzo de 2018, y de los miles que siguen aconteciendo en el Estado.
  • El renombramiento de la Glorieta de los Niños Héroes por la Glorieta de las y los desaparecidos.
  • El ejemplo más fehaciente de la intolerancia a la memoria fue el retiro por la noche del Antimonumento 5J “5 de Junio” que recuerda el halconazo tapatío acontecido  el 4 y 5 de junio de 2020, cuando la policía estatal reprimió y desapareció de forma forzada a decenas de jóvenes que protestaron por la detención y muerte de Giovanni López a manos de policías municipales de Ixtlahuacán de los Membrillos.

Durante los bloqueos y hechos de violencia del 22 de febrero, Angélica, que estaba embarazada, fue asesinada en el fuego cruzado en un parque de Altagracia en Zapopan, un hecho indignante socialmente porque revela la desprotección que vivimos los ciudadanos ante los conflictos entre la delincuencia y el Estado. 

Guardar la memoria de Angélica perpetúa la exigencia de justicia para ella y su familia y la certeza de la ingobernabilidad provocada por obra y omisión de las mismas personas que buscan que se quede en el olvido. 

Saúl Justino Prieto Mendoza

Me especializo en el mundo del UX Design y medios de comunicación digitales. Me encanta innovar y reinventar las formas de transmisión y de conexión con usuarios y la audiencia. Soy doctorante en Gestión de Paz y Prevención de Violencias por la Universidad de Guadalajara, lo cual me ha pemitido observar el fondo de problemas sociales vigentes.

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