La notable divulgación científica en la inmersión en Mar del Plata
Científicos argentinos realizan una expedición marina, cuyos resultados se transmiten en tiempo real a los espectadores
La divulgación es clave para justificar la necesidad y utilidad de la ciencia, pero no es una prioridad para los investigadores y las instituciones.
Una cátedra de divulgación ha sido la expedición en profundidades nunca vistas en Mar del Plata del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), de Argentina, en colaboración con la fundación Schmidt Ocean Institute. Este proyecto de investigación ha tenido un impacto único, entre otros aspectos, por la accesibilidad a sus descubrimientos en tiempo real.
A través de un vehículo operado remotamente que graba imágenes submarinas en ultra alta definición y recolecta muestras sin alterar el entorno, ambas instituciones han transmitido por YouTube todo el proceso de inmersión, durante el cual se han visto peces, corales o crustáceos que hasta hoy se desconocían.
Durante la transmisión, los y las científicas narran lo que van encontrando y expresan su sorpresa cuando miran algo nuevo. Se han encontrado estrellas de mar culonas, pulpos dumbo, cerditos de mar, “batatas” (camotes) vivos y más especies nombradas provisionalmente por los narradores de la expedición y el chat de la transmisión en vivo, lo cual le quita solemnidad a este proceso científico en beneficio de su popularización.
El interés de la ciencia suele perderse por el aura de formalidad que la rodea, un abuso de tecnicismos al explicarla y un temor por incursionar en nuevos formatos de difusión de información o contenido que pudiera aparentar una pérdida de rigor. Claramente la campaña del Conicet demuestra la falsedad de esta cuestión, ya que la divulgación adaptada al consumo de información de la mayoría de las personas no va en detrimento de la justeza, veracidad o credibilidad de la ciencia.
En Argentina, por ejemplo, el formato televisivo se ha mudado a YouTube. Existen varios canales de streaming que cuentan con una barra de programas durante todo el día y son vistos por miles; a diferencia de la televisión, tienen una interacción permanente con las personas que los ven, es decir, una relación parasocial muy cercana. Entre ellos destacó la viralización de la transmisión desde el canal de Schmidt Ocean Institute.
El jefe científico de la expedición, Daniel Lauretta, profundiza en una publicación del Conicet, que la transmisión es importante porque cualquier persona puede ver lo que ellos ven, de esta manera la ciencia deja de ser algo lejano o inaccesible, y se vuelve parte del día a día. Además, obliga a los científicos a explicar lo que hacen de forma clara para que miles de personas lo disfruten.
La expedición ha servido para detectar impactos humanos en hábitats submarinos, la biodiversidad, el ADN ambiental y más. Con las muestras se generarán modelos 3D de especies emblemáticas y se crearán materiales educativos para escuelas, museos y clubes de ciencia.

Riesgos de una divulgación científica deficiente
Como se indicó al inicio, uno de los riesgos de una divulgación científica deficiente e ineficaz, es la consolidación de la creencia de que es inútil o innecesaria.
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Precisamente en Argentina, el riesgo ha escalado hasta la pretensión de eliminar el presupuesto público que sostiene a las universidades y otras instancias científicas. Desde que era candidato, el actual presidente Javier Milei ha promovido medidas capitalistas radicales basadas en prejuicios y cargadas de muchos “ismos”. En relación con el Conicet, expuso su intención de cerrarlo y dejar que la ciencia y la tecnología queden en el sector privado, sin considerar los riesgos que implica esta acción.
De hecho, en octubre de 2024, ya como presidente, Milei enfrentó varias manifestaciones por el veto que hizo de la Ley de Financiamiento Universitario que pretendía incrementar los recursos y salarios según la inflación para empleados de las principales casas de estudio.

Entre otras declaraciones ha dicho:
- “Que se ganen la plata (dinero) sirviendo al prójimo con bienes de mejor calidad y mejor precio, como hace la gente de bien”.
- “¿Qué productividad tienen?, ¿qué han generado los científicos? (…) no se nota”.
En México, por lo menos en discurso, no se tienen planes para recortes de este nivel, aunque de acuerdo con análisis como el de México Evalúa, el presupuesto se ha reducido en los últimos años hasta que en 2025 cayó a su nivel más bajo desde 2010 y representa el 0.16% del Producto Interno Bruto, el mínimo desde 2008.
La divulgación científica y su posterior popularización o reconocimiento masivo, representa un respaldo para quienes construyen la ciencia, la clave está en encontrar los canales, medios y estrategias adecuadas para obtenerlo.



